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Retrospectivo 2025

¿El final?

Aquí estamos de nuevo. Otro final y un comienzo.

¿Qué pasaría si ponemos este sistema en modo “shuffle” (alatario)? Nada, ¿verdad? Es más o menos lo mismo: mañanas, tardes, noches, días, meses, años.

Técnicamente según el calendario gregoriano estamos en 2026. En febrero, el año lunar chino es 3034; en Japón es Reiwa 8. Y el año 2026 era común corresponde a los años islámicos 1447-1448 de la Hégira.

Y he tenido un calendario clown durante los últimos seis años. Todo lo que pasa en Planeta Palomitas es importante, pero no puedo compartir TODO del año pasado. Solo hablaré de lo más destacado, y con eso basta.

¡Adelante con el primer tema!

Vestuario

Un buen vestuario da seguridad. La ropa es cómoda y no se romperá ni se deshará durante la función. Y, por supuesto, debe quedar bien.

Llevamos representando «Clowcinando la Felicidad» desde diciembre de 2023, y no fue hasta este año que por fin tengo el vestuario adecuado. He mejorado el delantal y he encontrado una buena combinación de colores para mi blusa y falda. Todo sin gastar demasiado dinero.

También mejoré el vestuario de Poppy, el personaje de la «Fallera Forastera». He cambiado la paleta de colores de mi blusa y falda, y las compañeras de Manquí Arreglos añadieron un (lo que llaman) bolsillo secreto en la falda para esconder la baba que uso para una broma.

Teatro

Continúo mi colaboración con Serendipio y Cía. Llevamos presentando «La Fallera Forastera» (FF) desde 2022 y «Clowcinando la Felicidad» (CLF) desde 2023. Las actuaciones de la Fallera Forastera suelen ser muy puntuales, durante las Fallas y, a veces, en diciembre-enero, cuando la comunidad fallera se prepara para las festividades navideñas.

Este año hemos añadido a la FF una nueva coreografía y música para un nuevo “gag”, y poco más. Me encanta este número. Todavía me hace reír, por dentro, claro. Mantengo mi personaje, Penelope Ortíz Pumpernickle, pero me llaman Poppy. Pronto serán fallas otra vez, espero verte en el público.

La otra obra, «Clowcinando la Felicidad», hemos trabajado mucho, ensayos, mejoras de coreografía, nuevos “gags” y nuevo material. También hemos tenido mucha oportunidad de presentarla y eso nos ha motivado a darle caña al proyecto.

En mayo y junio tuvimos actuaciones consecutivas, lo que requirió una limpieza rápida y exhaustiva para preparar todo el material para el escenario al día siguiente. Lo disfruté, pero fue una gran exigencia física. ¡Necisito más practica, más oportunidades serán bienvenidas!

No fue nuestra última actuación del año, pero lo viví como nuestra gran final cuando presentamos Clowcinando la Felicidad en el Teatro Agrícola en Alboraya en noviembre. Estoy muy agradecido a todo nuestro equipo por hacerlo posible.

Para que conste, la última función de 2025 fue en Benetessuer. Fue maravillosa, se sentía la Navidad en el aire, sobre todo porque la función se había pospuesto en julio y octubre debido al mal tiempo.


Un laboratorio

Durante seis meses, colaboré con una compañera de clase de clown, nos quedamos para improvisar y con tiempo nos salieron dos espectáculos callejeros de diez minutos. Hicimos una actuación de cada una, de hecho la segunda y última fue en el Teatro Agrícola en la gala de navidad del Espai de Circ. ¡Yuhu! Nos encantaría hacer más, pero la vida de mi amiga ha cambiado y ahora mismo no puede continuar. Así que, ¡Buuuu!, ¡pero también ¡Yuhu, guau! Me alegra mucho por ella, y logramos mucho en seis meses, y fue muy divertido. Y eso es todo. Se acabó. Recuerdos dulces.

Formación

«Todo el mundo es un escenario, y todas personas meras jugadoras. Tienen sus salidas y sus entradas» (lo dijo tú sabes quien, y si no, William Shakespeare).

¡Sí! El año 2025 fue un año fantástico para formación con docentes de categoría.

Otro año más, y otro más con Mage Arnal, ¡Yuhu! Llevo tres años seguidos estudiando con Mage la maja, desde 2023 hasta ahora.

Cada día, cada momento es entrenamiento. Oportunidades para desaprender: aceptar el fracaso, decir siempre que sí y ver las cosas con el corazón. Y también unas cuantas habilidades y técnicas físicas ayudan. En febrero, hice un curso llamado «La Poética de la Catástrofe», magnífico. Ahora puedo caerme de una silla, chocar contra una pared y mucho más. Aunque, siendo sincero, no lo recuerdo todo, y hay cosas que quizá nunca pueda hacer. Pero sí aprendí cosas y las he puesto en práctica. Fue un curso muy bueno; lo recomendaría a otros y repetiría.

Payasospital, Valencia. Todos los jueves tengo formación en Payasospital. No puedo ir todas las semanas, pero voy siempre que puedo. El actor, director y profesor de clown, Marcelo Katz, nos impartió un curso intensivo sobre el cuerpo cómico gracias a un convenio con Payasospital en un paraje natural de Petrer.

Además, con una amiga —alguien a quien conocí en mi primera clase de clown— hicimos un taller de clown un sábado en el lugar donde nos conocimos hace unos años, la Escuela de Clown Hij@s de Augusto en Xirivella. Nuestro curso esta vez fue «Contar es un Gerundio».

En septiembre, fuimos a ERCA, el Encuentro Rural en Alatoz, y hubo muchas oportunidades de formación y un poco de todo. Hice talleres de malabarismo con sombreros y practiqué nuevos trucos. Fue muy divertido salir de la ciudad y ver espectáculos en un pueblo pequeño. Un fin de semana encantador y una acampada familiar después de muchos años.

Y la mejor noticia sobre formación es que hemos cerrado un acuerdo con Nomadic Rebel Clown Academy y Espai de Circ para impartir un curso de Rebel Clown en Valencia en abril 6 a 10 de 2026. ¡Genial! Próximamente habrá mucha más información. Aquí tienes el cartel para el curso.

Y mucho más

Y mucho más. He escrito sobre algunas cosas.


Está la gala del 25.º aniversario del Payasospital y un año enseñando inglés a niños. Celebré ese final en junio y no he mirado atrás.

Hay mucho más que contar sobre 2025. Tampoco les he contado todas las increíbles actuaciones que he visto, ni mis propios proyectos que terminaron o se estancaron de manera bastante dramática.

Pero así es la vida, y lo maravilloso son los recuerdos, ya sea que queden escritos en un blog o no, poco importa.

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